Crisis mundiales que pueden agravarse por el Covid-19

Además de los enormes costos humanos de la pandemia, existen otras cuestiones que suscitan la preocupación de los científicos y los trabajadores humanitarios: otras crisis corren el riesgo de ser descuidadas por los responsables políticos o exacerbadas involuntariamente debido al brote epidémico. Desde el Foro Económico Mundial subrayan algunas de ellas:

  1. Hambre

 El número de personas que sufren de hambre en el mundo podría duplicarse, “llegando a más de 250 millones para fines de 2020”, advirtió el 21 de abril el Programa Mundial de Alimentos (PMA).

 Es probable que la pandemia de coronavirus genere, debido a sus devastadoras repercusiones económicas, una “catástrofe humanitaria” a escala planetaria, según esta agencia de la ONU.

Si bien el Covid-19 ha matado a más de 179.000 personas en todo el mundo desde su aparición en China en diciembre, el PMA ha lanzado un grito de alarma sobre sus consecuencias en términos de alimentos.

  1. Emergencia climática

Salvar el planeta e incluir la emergencia climática y la lucha contra el calentamiento global en las agendas políticas fue uno de los temas clave de la reunión 2020 del Foro Económico Mundial en Davos. Desde entonces, y debido a la aparición del coronavirus, esta cuestión –la más grave y preocupante de nuestro tiempo– ha pasado a un segundo plano ya que los responsables políticos se centran en contener la pandemia.

Mientras que algunos sostienen que la reducción de la contaminación y las emisiones de gases de efecto invernadero debido a los bloqueos sirve como una ilustración de lo que se puede lograr, otros dicen que se están archivando planes para tomar medidas e incluso, que algunos gobiernos aprovechan la crisis para aprobar proyectos nocivos para el medio ambiente. En Nueva York, los niveles de monóxido de carbono se redujeron a la mitad de sus niveles habituales de marzo y en China, el cierre inicial vio caer los niveles de contaminación en un 25%.

Aunque se trata de un bloqueo puntual, esta crisis demuestra la escala de la respuesta necesaria para combatir la crisis climática y dibuja herramientas para lograrlo: reducción del consumo y de la producción, fórmulas de teletrabajo, transporte limpio como la bicicleta y protección de la biodiversidad, así como un adiós al modelo turístico masivo en sustitución de otro más sostenible, comprometido y de proximidad.

  1. Desempleo

La economía global se contraerá un 3% en 2020, según el Fondo Monetario Internacional, una recesión más profunda que la observada en la crisis financiera de 2008.  El Fondo predice que la tasa de desempleo aumentará al 10.4% este año, desde el 3.7% en 2019, y al 9.2% desde el 6.6% en los países europeos avanzados.

Pero no son solo los que tienen un empleo formal los que generan preocupación. Según la Organización Internacional del Trabajo, más de 2.000 millones de personas en todo el mundo que trabajan en la economía informal se encuentran entre las más vulnerables, razón por la que muchos expertos y voces de distintos sectores –incluido el Papa– demandan la implantación de la renta básica universal.

La pérdida de ingresos para los trabajadores de la economía informal probablemente será “masiva”: las estimaciones de la OIT muestran que los ingresos de este sector de la población disminuyeron en un 60% a nivel mundial en el primer mes de la crisis.

  1. Programas de Vacunación

A finales de marzo, la Organización Mundial de la Salud recomendó suspender temporalmente las campañas de vacunación masiva.

De esta manera, varios programas de vacunación contra el sarampión y la poliomielitis se tuvieron que posponer debido al temor de que el contacto necesario para administrarlos pudiera propagar el coronavirus.

Los científicos de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres (LSHTM) pronosticaron que continuar con estos programas en África evitaría entre 29 y 347 muertes futuras de niños por cada muerte excesiva de COVID-19 debido a una infección adquirida durante una visita de vacunación.

África, el continente más vulnerable, enfrenta un resurgimiento de estas enfermedades a medida que los recursos se están desviando hacia la lucha contra # COVID19. Sin la vacunación, estas muertes podrían resultar de una variedad de enfermedades que incluyen sarampión, fiebre amarilla, tos ferina, meningitis, neumonía y diarrea, explican los expertos.

La investigación sugiere que los beneficios para la salud de las muertes prevenidas mediante el mantenimiento de la inmunización infantil de rutina en África superan el riesgo excesivo de muertes por COVID-19 asociadas con las visitas a la clínica de vacunación, según Kaja Abbas, profesora asistente de modelado de enfermedades en LSHTM.

Fuente | World Economic Forum

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