¿Siguen siendo las superficies un peligro de transmisión del coronavirus?

Durante la pandemia de coronavirus  han surgido numerosas teorías acerca del peligro que representaba el contagio a través del contacto con superficies que pudieran estar contaminadas por el virus.

Los últimos estudios publicados indican que la posibilidad de transmisión del Covid-19 a través de superficies es muy pequeña y que la principal vía de propagación son los aerosoles a través de las gotitas que exhalamos al hablar, toser o estornudar y que son inhaladas. Motivo por la que la desinfección de las superficies puede no tener un impacto significativo en el riego de contagio.

 

Ahora bien, un nuevo estudio realizado por investigadores del Instituto Indio de Tecnología de Bombay (IIT Bombay), en India, ha demostrado que una gota respiratoria permanece líquida durante un tiempo mucho más corto en una superficie porosa, lo que la hace menos favorable para la supervivencia del virus, según publican en la revista ‘Physics of Fluids’.

Concretamente, los investigadores encontraron que el coronavirus puede sobrevivir durante cuatro días en vidrio y siete en plástico y en acero inoxidable. Pero en papel y tela, el virus sobrevivió solo tres horas y dos días, respectivamente.

“Con base en nuestro estudio, recomendamos que los muebles de hospitales y oficinas, hechos de material impermeable, como vidrio, acero inoxidable o madera laminada, se cubran con material poroso, como tela, para reducir el riesgo de infección al tacto”, recomienda el autor Sanghamitro Chatterjee.

De manera similar, los investigadores sugieren que los asientos en lugares públicos, como parques, centros comerciales, restaurantes y salas de espera de trenes o aeropuertos, podrían cubrirse con tela para reducir el riesgo de propagación de enfermedades.

 

Tanto para superficies impermeables como porosas, el 99,9% del contenido líquido de la gota se evapora en los primeros minutos. Después de este estado inicial, una película líquida residual delgada microscópica permanece en las partes sólidas expuestas, donde el virus aún puede sobrevivir.

Los investigadores descubrieron que la evaporación de esta película delgada remanente es mucho más rápida en el caso de superficies porosas en comparación con superficies impermeables. Las gotas se extienden debido a la acción capilar entre el líquido cerca de la línea de contacto y las fibras orientadas horizontalmente en la superficie porosa y los espacios vacíos en materiales porosos, lo que acelera la evaporación.

 

“El hecho de que solo las características geométricas en lugar de los detalles químicos del material poroso hacen que la vida útil de la película delgada sea significativamente menor fue sorprendente”, resalta Rajneesh Bhardwaj. Los hallazgos específicos, como la vida útil en fase líquida de la gota de aproximadamente seis horas en papel, serán particularmente relevantes en ciertos contextos, como las escuelas.

Si bien esta escala de tiempo es más corta que la de cualquier material permeable (por ejemplo, vidrio con una vida útil en fase líquida de aproximadamente cuatro días), afectaría el intercambio de cuadernos, por ejemplo, a medida que los legisladores evalúen medidas seguras para reabrir escuelas o el cambio de moneda.

Del mismo modo, las cajas de cartón, utilizadas comúnmente por las empresas de comercio electrónico de todo el mundo, podrían considerarse relativamente seguras, ya que inhibirían la supervivencia del virus.

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