¿Cómo será el turismo tras la crisis del COVID-19?

El coronavirus ha golpeado el turismo provocando la crisis más grave de su historia. A nivel global el sector está perdiendo un millón de puestos de trabajo diarios; una sangría para una industria que contribuye con un 10% del PIB mundial.

La vacuna del coronavirus se plantea como la gran salvación del turismo, pero mientras llega, los especialistas proponen endurecer las medidas sanitarias para reactivar la industria.

De acuerdo con José María Vallejo Herrera, turismólogo y profesor en la Escuela Superior de Gastronomía y Hostelería de Toledo, España, los turistas volverán gradualmente a viajar, pero ahora serán más exigentes con la higienización y la seguridad alimentaria.

“Las líneas aéreas tendrán que mejorar sus procedimientos de higienización para generar confianza entre los pasajeros. Es probable que durante los primeros meses veamos aviones con capacidad limitada, dejando libres un asiento entre pasajeros. Las aeronaves tendrán que estar más tiempo en tierra para procesos de desinfección, medidas que van a encarecer los costos de estas compañías y posiblemente los precios de los vuelos”, sostiene.

 

Los hoteles, para su reapertura, deberán poner en marcha, si aún no lo han hecho, la transformación digital. Asimismo, deberán implementar procesos que permitan transmitir sensación de limpieza extrema, y cumplir con las nuevas medidas de seguridad sanitaria, incluso certificarse en desinfección o crear espacios y habitaciones ‘free-virus’.

“Para mantenernos libres de contagios y preservar nuestra salud algunos hoteles ya están instalando sistemas de limpieza con tecnologías similares a las usadas en los hospitales, basadas en el uso de robots que acabarían rápidamente con el virus usando luz ultravioleta de xenón”, comparte.

Son muchas las grandes firmas que ya han puesto manos a la obra para readaptar sus instalaciones y servicios intentando respetar las nuevas reglas de contacto social que se instaurarán poco a poco. Desde evitar la exposición medioambiental de los alimentos en el servicio buffet, pasando por eliminar elementos secundarios en las habitaciones como revistas, colchas, almohadas decorativas…para garantizar un ambiente continuamente limpio y desinfectado, colocar en bolsas selladas para los huéspedes el control de la TV y del aire acondicionado, la cafetera y el teléfono, y desinfectar con limpiadores de grado hospitalario todas las áreas y habitaciones.

Una alternativa a los buffets y comedores del hotel será el room service. Si a las posibles limitaciones de aforo en los comedores para evitar contagios, se suma la inseguridad de los propios clientes, probablemente muchos preferirán desayunar o comer en su misma habitación. Los hoteleros deberán reforzar este servicio e incluso algunas cadenas ya estarán pensando en la incorporación de ‘robot butlers’ que puedan servir a los clientes la comida, o de mayordomos robot, llamados YO2D2.

El futuro de los bares y restaurantes es aún más incierto. “En los próximos meses será difícil volver a ver los bares llenos de clientes, lo que antes del coronavirus nos atraía, ahora será un rechazo por el distanciamiento social”, expresa Vallejo Herrera.

Es importante que tanto bares como restaurantes se adapten a estas nuevas circunstancias, reforzando la limpieza y la desinfección de los locales y respetando una mayor distancia entre mesas.

Los cines y los museos también tendrán que reinventarse para evitar contagios por coronavirus.

Pese a la gran incertidumbre, desde el sector se habla de esperanza. Lo que es cierto es que el concepto de turismo cambiará radicalmente: menos masivo, más selectivo y ante todo dependiente de la seguridad sanitaria.

Según Deloitte, la recuperación del sector turístico será gradual y no alcanzará una situación de normalidad hasta entrado el 2021. Según sus estimaciones:

  • En junio de este año se empezarán a realizar viajes de primera necesidad.

  • En agosto se activará el sector hotelero con los viajes nacionales. Estos serán principalmente a segundas residencias o a apartamentos vacacionales y probablemente usando transporte privado.

  • En noviembre se empezará a ver un aumento de los viajes corporativos y los eventos que se han tenido que posponer.

  • En diciembre de este año, por fin, empezará a crecer (poco a poco) el turismo internacional.

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